José Manuel Aznar Chagall
La obra de José Manuel Aznar se autodefine como un “ingenuismo expresionista” que, partiendo de una figuración abstracta, rica en texturas y grafismos, se relaciona con la poesía y la emoción que ésta le provoca, lo que le lleva directamente hacia un afianzado sentimiento donde estética y poética se funden.
Autodidacta, ha hecho incursiones en poesía, ilustración (Caminho – de la escritora brasileña Lúcia Pacheco y «Cancionero popular del Alto Aragón» editado por Blas Coscollar y la Diputación de Huesca) y narrativa (está terminando una novela).
“El arte fluye de mi interior y se proyecta en el soporte, sin más. No pinto lo que veo -eso me da igual-, pinto solamente aquello que siento. En mis trabajos de estudio me limito a pintar únicamente lo que surge de mi visión personal en relación al mundo del color y la mancha. Mi trabajo es un diálogo constante y minucioso entre aquello que siento y el más puro esteticismo en su vertiente plástica. Me importa sólo eso: ese ancho mundo en que un color, una mancha, un frotado, un grafismo, un punto, una línea, una relación de barridos y potentes y brillantes empastos cromáticos se funden y contrastan en un lenguaje puramente estético, sin otras valoraciones. Mi arte es pura emoción y amor al medio, a los materiales. Mi amor al arte es del todo innegociable.”
Nos gusta…
La elegancia de sus composiciones, su creatividad y su emocionalidad.

